TRADICIÓN MILENARIA

Domingo de Ramos: qué significa y por qué se llevan ramas de palma en la procesión

Esta parte de la palmera, al igual que los ramos de olivo, simbolizan la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, tal como narra la Biblia.

Representación del pasaje bíblico.
Representación del pasaje bíblico.
Por
Escrito en TENDENCIAS el

Este 2 de abril, la Iglesia Católica celebra el Domingo de Ramos, día con el que se inicia la Semana Santa y que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, en la que la multitud lo recibió con gozo y lo aclamó como el Mesías.

En la antigüedad, las ramas de palmera simbolizaban la bondad y la victoria. A menudo se representaban en las monedas y en los edificios importantes. Según la tradición, Jesús fue aclamado colocando ramas de palma en el suelo que pisaba el burrito en el que entró a Jerusalén mientras que otras personas portaban ramos de olivo, símbolo de paz.

Sin embargo, San Lucas no habla de olivos ni palmas, sino de gente que iba alfombrando el camino con sus vestidos, como se recibe a un rey, gente que gritaba: "Bendito el que viene como Rey en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en lo alto".

En algunos países, la dificultad de conseguir palmas en climas desfavorables llevó a su sustitución por ramas de árboles nativos, incluidos boj, olivo, sauce y tejo. En España es más tradicional el uso de la palma, por lo que este árbol es el símbolo del Domingo de Ramos. En Elche, por ejemplo, las palmas blancas adornan las procesiones cada año.

Las procesiones llevan ramas de palma.

La bendición de las palmas 

Los fieles que participan en la procesión, tradición que data del siglo IV en Jerusalén, deben llevar en las manos ramos de palma, olivos u otros árboles, y entonar cantos adecuados. Los sacerdotes y los ministros, llevando también ramos, deben marchar delante del pueblo.

La bendición de los ramos y palmas tiene lugar antes de la procesión. También se debe instruir a los fieles cristianos a que conserven en sus casas, junto a las cruces o cuadros religiosos, los ramos bendecidos como recuerdo de la victoria de Jesús sobre la muerte. 

El Papa Benedicto XVI, en una homilía de Domingo de Ramos del 2006, explicó: “Los ramos de olivo, signo de la paz mesiánica, y los ramos de palma, signo del martirio, don de la vida a Dios y a los hermanos, con los que ahora aclamaremos a Jesús como Mesías, testimonian nuestra adhesión firme al misterio pascual que celebramos”.

En las iglesias ortodoxas orientales se distribuyen hojas de palmera en la parte delantera de la iglesia, en la escalinata del santuario. En la India, el propio santuario está sembrado de caléndulas, y la congregación procede a través y fuera de la iglesia.